En México los antimicrobianos son
los medicamentos de mayor demanda, con el segundo lugar de mayor venta en las
farmacias. Entre los problemas relacionados con el consumo de estos fármacos
son la prescripción médica injustificada, y la dispensación inapropiada en las
farmacias. El articulo hace refencia a que el 70% de los pacientes con
infecciones respiratorias reciben indicaciones de antimicrobianos, cuando
realmente lo requieren es el 15% de los casos ya que ese tipo de infecciones
con causadas en su mayoría por virus y no por bacterias.
El mayor número de reportes de
reacciones adversas a medicamentos (40%) está asociado a los antimicrobianos.,
y los cirujanos dentistas son responsables del 10% de las prescripciones
antimicrobianas realizadas en México. Se estima que el 7% de los pacientes
medicados con antimicrobianos experimenten algún tipo de reacción adversa, por
lo cual hay que evaluar la relación riesgo-beneficio del uso.
En las infecciones odontológicas
existen predominio de anaerobios y gran parte provenientes de la flora
bacteriana bucal. Los antimicrobianos no son sustitutos de tratamiento
definitivo, pero el uso juicioso acorta los periodos de infección y disminuyen
la extensión de la infección a otras áreas (septicemia).
En la infección patológica bucal
el cirujano odontólogo a diario se enfrenta a la gravedad y repercusiones a
distancia que representa una infección, la cual se puede prevenir con una
profilaxis antimicrobiana, para prevenir la Aparición de la infección al crear
un estado de resistencia a los microorganismos con concentraciones que eviten
la proliferación y diseminación bacteriana.
El uso de antimicrobianos en
odontología está caracterizado por:
·
Prescripción empírica basada en epidemiologia
clínica y bacteriana.
·
Uso de antimicrobianos de amplio espectro
durante periodos breves de tiempo.
·
Estrategia en experiencias basadas en evidencias
y acuerdos profesionales.
El uso de los antimicrobianos se
indica en dos circunstancias:
1. Prevención de infecciones en pacientes propensos, o
postquirúrgico.
2. Tratamiento
de las infecciones.
Los
antimicrobianos no se indican en situaciones de cirugía de terceros molares
retenidos, cirugías periodontales e implantes dentales, al menos que el sistema
inmunológico este comprometido o tenga antecedentes de enfermedades sistémicas
u otras condiciones de riesgo.
En el artículo
recomiendan que la indicación de los antimicrobianos deba ser en los siguientes
casos:
1.
Para prevenir la contaminación de un área estéril.
2.
Cuando la infección es remota, pero vinculada a una alta
Tasa
de morbilidad.
3.
En procedimientos quirúrgicos vinculados a altas tasas de
Infección.
4.
Durante la implantación de material protésico
En el
tratamiento de infecciones bucales ya establecida, el artículo relata que las
infecciones bucales agudas son de evolución rápida y de duración entre 2 a 7 días, y más aún cuando se elimina el foco
infeccioso. El mejor mecanismo para decidir sobre el uso de antimicrobianos
como complemento de la terapia clínica se relaciona con la presencia de
manifestaciones sistémicas de la infección.
Actualmente se acepta que los antimicrobianos
deben indicarse en odontología cuando el paciente presenta indicios como:
·
edema pronunciado (celulitis).
·
trismo
mandibular.
·
Linfadenitis.
·
Fiebre.
·
Taquicardia.
·
disfagia o malestar general.
Indicadores de que las defensas inmunológicas
del hospedero no logran por si solas, controlar la infección.
El éxito de la
terapia depende esencialmente de:
·
la eficacia del antibiótico contra los microorganismos
responsables de la infección.
·
los parámetros farmacocinéticas de la droga ya
que no existe fármaco modelo que sirva para todas las infecciones y para
todos los pacientes
Las
penicilinas son las drogas de primera elección para el tratamiento de las
infecciones oro faciales agudas. La amoxicilina tiene mayor aceptación por su
mejor y más rápida absorción (aun en presencia de alimentos) y por mantener
niveles sanguíneos más elevados, que permiten aumentar el intervalo entre las
dosis.
Las cefalosporinas no son eficaces contra las
bacterias que preponderantemente se
aíslan en la mayoría de las infecciones
bucales agudas
El
Metronidazol es altamente eficaz
contra los bacilos anaeróbicos Gram negativos, siendo de
mucha utilidad en el tratamiento de infecciones agudas como:
·
la pericoronitis.
·
los abscesos e infecciones periapicales.
·
gingivitis ulcerativa necrotizante.
La asociación del metronidazol con la
amoxicilina muestra un importante
sinergismo contra el Actinobacillus
Actinomycetemcomitans, principal bacteria relacionada con las periodontitis agresivas
la
eritromicina puede utilizarse en el tratamiento de infecciones bacterianas
leves a moderadas, en fase inicial, solo
como alternativa para pacientes con historia de alergia a las penicilinas, pero
nunca como antibiótico de primera elección.
la
Azitromicina y la Claritromicina, tienen eficacia en
el tratamiento de
los abscesos periapicales
con una menor incidencia de efectos adversos
gastrointestinales y en razón de los niveles
tisulares elevados y duraderos, permiten una posología de dosis única o de dos
dosis diaria.
La
Clindamicina, debe usarse con precaución debido a que favorece a las
resistencia bacteriana, en odontología es utilizado solo en infecciones
avanzadas
En conclusión
es imposible evaluar la eficacia de los antimicrobianos en los casos en los que
fueron prescritos dado que no existe un sistema de registro con lo cual se
sabría si se utilizó de manera correcta y efectiva.
Rossymar Wilhelm