lunes, 2 de octubre de 2017

Amoxicilina para prevenir la infección post exodoncia de terceros molares incluidos:

La exodoncia de terceros molares incluidos es una de la causa más frecuente en la cirugía oral, siendo las más comunes el trismo, el edema local y el dolor, con respecto a las infecciones en la práctica de la cirugía se reportan una incidencia de 0% a 45%. La amoxicilina, representante de las penicilinas de amplio espectro, presenta gran actividad frente a bacterias aerobias y anaerobias de la cavidad oral. Actúa interrumpiendo la correcta formación de la pared celular bacteriana, ocasionando la muerte del microorganismo susceptible, algunos investigadores consideran que las complicaciones tras la cirugía de tercer molar inferior incluido se deben al traumatismo del procedimiento quirúrgico mas no a infección, por lo tanto, consideran innecesario el tratamiento antibiótico y usan exclusivamente antiinflamatorios, sin embargo, recomiendan la profilaxis antibiótica sobre la base de una significativa reducción de las complicaciones postoperatorias.
La profilaxis antibiótica en cirugía de tercer molar incluido está ampliamente difundida, pero es controvertida. Existe evidencia de que estos fármacos pueden reducir la incidencia de complicaciones postoperatorias, pero también existe evidencia de lo contrario.
La finalidad de de este trabajo es Comparar la eficacia de la administración de amoxicilina pre y posquirúrgica para prevenir la infección postexodoncia de terceros molares incluidos, El ensayo clínico se desarrolló en el Servicio de Odontología del Hospital I El Porvenir-ESSALUD (Trujillo, Perú), entre julio y noviembre del 2013. Los 99 pacientes fueron distribuidos aleatoriamente en 3 grupos: al grupo 1 se le administró 2 g de amoxicilina 1 h antes de la intervención, al grupo 2 se le administró 500 mg de amoxicilina inmediatamente después y 500 mg cada 8 h por 4 días, y al grupo 3 no se le administró antibiótico alguno.
El tamaño de la muestra se obtuvo mediante fórmula para comparación de proporciones, aplicando el factor de corrección muestral, resultando 33 pacientes por grupo, e lmétodo de selección fue no probabilístico accidental.
Se eligieron para el estudio los pacientes ASA I de 18 a 30 años de edad, con indicación de exodoncia de tercer molar inferior incluido con necesidad de ostectomía, asintomático y nivel de dificultad moderado según la escala de Pell Gregory y Winter. La eficacia para prevenir la infección se midió mediante 3 parámetros: dolor, temperatura oral y supuración.
Se excluyeron los pacientes que no aceptaron participar, los alérgicos a los fármacos usados, las gestantes, los consumidores de drogas alucinógenas, tabaco o alcohol. Además se excluyeron los pacientes con riesgo de endocarditis bacteriana, con riesgo de infección de prótesis articular o bajo
Tratamiento farmacológico para diabetes, hipertensión arterial, discrasias sanguíneas, enfermedades renales o hepáticas.
En el presente trabajo se obtuvo como conclusión que no existe diferencia entre la administración de amoxicilina pre y posquirúrgica para prevenir la infección postexodoncia de terceros molares incluidos demostrado las
características inmunitarias de cada persona seleccionada de nuestra muestra dando a entender que al ser personas jóvenes y sin patologías de alto riesgo se crea una inmunidad mayor ante agentes infecciosos pudiendo limitarse a seguir un tratamiento microbiano después o no aplicarlo en tipos de población de estas características en la practica odontológica.


Importancia del Mapa Microbiano para la Vigilancia de la Resistencia Antimicrobiana en los Servicios Hospitalarios

En este artículo señalan la creciente problemática del fenómeno de resistencia bacteriana, la manera en que cada día hay muchas más formas y condiciones a partir de las cuales los microorganismos son propensos a desarrollar cierta capacidad (resistencia) que las hace fuertes y capaces de demostrar oposición ante los antimicrobianos debido al mal uso y abuso de los mismos; dicha capacidad tiene como resultado o consecuencias el fracaso del tratamiento antimicrobiano, aumento de morbilidad, mortalidad y costos hospitalarios, es por eso que cada día cobra más importancia la realización de exámenes para medir la susceptibilidad de los microorganismos implicados en cualquier tipo de patología presente en el área hospitalaria, así como también servir de instrumento epidemiológico para detectar la resistencia y además servir de guía al momento de la selección del antimicrobiano que se utilizará en algún caso en especifico.

Se dice que un determinado microorganismo es resistente cuando no es probable que responda a un medicamento determinado con independencia de la dosis y la localización de la infección;  y por el contrario, es sensible, cuando la infección que causa responde al tratamiento con ese fármaco a la dosis recomendada.

Los mapas microbiológicos en servicios hospitalarios brindan una información de gran interés, permite resumir estadísticamente las bacterias circulantes a nivel del hospital, su identificación por tipo de muestras clínicas, por servicios, incluyendo los de atención al grave y su comportamiento frente a los antibióticos en uso; contribuye además al inicio del tratamiento efectivo y oportuno en los pacientes que presentan infecciones, a la disminución de la estadía hospitalaria y la reducción de los costos de la atención médica. El éxito depende en gran medida de la actualización constante que permita protocolizar el tratamiento antimicrobiano teniendo en cuenta los diferentes procesos infecciosos y sus agentes causales debido a la capacidad que tienen las bacterias para desarrollar mecanismos de resistencia.

Por lo tanto, tal como se mencionó anteriormente, es necesario e importante el mapa microbiano ya que los datos que este proporciona se analizan y son  considerados clave en el monitoreo de las tendencias de resistencia de las especies bacterianas aisladas a partir de los cultivos microbiológicos. Los patrones en cada servicio del hospital deben considerarse en la elección inicial del tratamiento, mientras que el estudio de la cepa aislada del paciente orienta al definitivo.

Terapias antimicrobianas en infecciones odontogénicas en niños y adolescentes.


Revista SciELO Uruguay

Odontoestomatología vol.18 no.27 Montevideo mayo 2016

Facultad de Odontología. Universidad de la República. Uruguay

La flora microbiana bucal comienza a establecerse en el niño unas 8 horas luego de su nacimiento, y se produce una continua sucesión microbiana que modifica su composición desde el niño edéntulo hasta la aparición de las piezas dentales. Las infecciones bucales son polimicrobianas y mixtas, producidas por la flora normal del paciente que en determinadas circunstancias se rompe el equilibrio con el huésped, y pasa de comensal a oportunista.

A lo largo del siguiente articulo, se detallan las infecciones bucales y sus tratamiento como las terapias antimicrobianas, clinicamente las infecciones bucales pueden presentarse en forma aguda o cronica, y se pueden clasificar en odontógenas y no odontógenas.

Existen caracteristicas especiales que aumentan las posibilidades de estas infecciones, los más propensos a desarollarlas son los niños, ya que la presencia de gérmenes dentarios, la mayor cantidad de hueso esponjoso con espacios medulares amplios y presencia de centros de crecimiento óseo, hacen que la difusión de los procesos infecciosos sea más rápida que en adultos.

Se indican antimicrobianos con finalidad terapéutica (para eliminar la infección, disminuir su gravedad, acortar su evolución, evitar complicaciones generales).  El uso inadecuado e irracional de los antimicrobianos, crea condiciones favorables a la aparición, propagación y persistencia de microorganismos resistentes.

En infecciones de origen odontogénico, tanto en dentición temporaria como permanente joven, el tratamiento local se impone. Este tratamiento local consiste siempre en la apertura cameral del diente causal con o sin debridamiento de los conductos, con la finalidad de descomprimir la zona afectada.

Muchas veces en infecciones odontogénicas, por ejemplo un absceso limitado a la pieza dental causal, la maniobra local es suficiente. En cambio, si el absceso es más difuso, el tratamiento local debe complementarse con antibioticoterapia, para limitar la difusión del proceso infeccioso.

Con el descubrimiento de la penicilina, comienza la era de los antibióticos, que resultó en un cambio sustancial en la posibilidad de tratamiento exitoso de infecciones. A partir de allí, han surgido incesantemente, nuevos tipos de agentes antimicrobianos para el control de las infecciones, así como para superar la resistencia generada por bacterias, virus, hongos y protozoarios, a la acción destructiva de estas sustancias.

En la actualidad, la velocidad en que se desarrollan nuevos microorganismos multirresistentes, supera ampliamente la velocidad con que surgen nuevas sustancias antimicrobianas que logren su control.

Entre las estrategias desarrolladas para evitar la resistencia microbiana, una de las más importantes es el uso racional de antimicrobianos.
Otros mecanismos que actualmente se utilizan para la prevención de la resistencia microbiana son: la educación médica de grado y posgrado sobre enfermedades infecciosas y prescripción de antimicrobianos basada en la evidencia programas de vigilancia de aparición de cepas resistentes.

Para la correcta elección y dosificación del antimicrobiano, se debe tomar en cuenta las características del paciente odontopediátrico. Se debe utilizar medicamentos de calidad probada, que aseguren que, con una correcta dosificación, de acuerdo a la severidad de la infección, edad, peso, función hepática y renal del paciente, su resultado será el esperado.

Entre los antimicobianos mas utilizados en odontopediatría estan:
Los de primera elección son las penicilinas, dentro de ellas, la amoxicilina que presenta acción bactericida, buena absorción vía oral (75-90 %), puede administrarse con la ingesta de alimentos y su vida media es mayor que la del resto de las penicilinas.
Este tipo de antibiótico asociado es el de elección para aquellos pacientes que han sido tratados sistémicamente, pero que no han recibido el tratamiento local adecuado (apertura cameral, drenaje), persistiendo el cuadro infeccioso. También se indica en aquellos casos que no cumplen o no reciben una antibioterapia adecuada.
La ampicilina, por su pobre absorción vía oral, su incompatibilidad con la ingesta de alimentos y la frecuencia de dosificación (50 a 100 mg/Kg/día cada 6 horas), se prefiere administrar en pacientes internados, por vía parenteral.
En pacientes con hipersensibilidad a las penicilinas, se indica clindamicina (lincosamida) o claritromicina (macrólido).
La claritromicina, tiene como ventaja una dosificación más cómoda, cada 12 hs, genera menos resistencia, presenta buena difusión en tejidos blandos, y en la presentación oral hay comprimidos y solución pediátrica.
La clindamicina se administra cada 6 hs, puede producir diarrea por sobreinfección con Clostridium Difficile que dificulta al paciente cumplir con la totalidad de las tomas indicadas, pero presenta buena difusión en tejido óseo.

Para instaurar una terapéutica adecuada, es fundamental obtener un correcto diagnóstico a través de una historia clínica completa. Si se decide el uso de antimicrobianos, se debe hacer una selección correcta del fármaco a utilizar, de acuerdo al paciente y al caso. Se debe evitar la submedicación (en dosis y/o tiempo) y no modificar la forma farmacéutica para mejorar la aceptación del medicamento por parte del niño.

Aqui dejo el enlace del articulo:

http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1688-93392016000100002

Resistencia a la amoxicilina de cepas de Streptococcus mutans aisladas de individuos con antibioticoterapia previa y sin esta

La resistencia que desarrollan los microorganismos se da de 2 maneras 1 de manera natural debido a la evolución del mismo y la 2da que es adquirida y se debe en muchas ocasiones al uso indiscriminado del antimicrobiano el cual a su vez desarrolla en el organismo de las personas el fenómeno de la resistencia y que es igual a la tolerancia, y es debido a esto que los medicamentos no hacen su efecto farmacológico.
Este articulo se basa en una investigación que se llevo a cabo en Colombia tomando muestras de 410 personas mayores de 18 años divididos de la siguiente manera 200 sin afectaciones sistemáticas y sin consumo de antimicrobianos durante 6 meses; 100 individuos con endocarditis infecciosa y 110 pacientes con uso de β-lactámicos durante 3 semanas, y donde todos mostraron cepas de s. mutans las cuales aunque tratadas con amoxicilina mostraron resistencia y quedando este fenómeno mas evidenciado en pacientes que ya tenían un tratamiento con antimicrobianos previos.
Ahora bien teniendo en cuenta la reacción de los microorganismos con el fenómeno de la resistencia con la amoxicilina se hicieron estudios de los antimicrobianos β-lactámicos dando como resultado que este tipo de fármacos producen una baja sustancial en las cepas del s. mutans por lo que sigue siendo un tratamiento efectivo siempre que no se abuse del mismo ya que podria modificar el ecosistema normal de la microbiota bucal, y sin el la resistencia bacteriana igual evoluciona.

                                   
                               

Uso de Antibióticos en Cirugía de Implantes: Una Revisión Sistemática

En el siguiente artículo reseñan una investigación realizada desde el año 2002 en base a material de estudio encontrado en MEDLINE-PubMed, SciELO, Cochrane Central y Web of Science y complementada con búsqueda manual para identificar ensayos clínicos controlados aleatorios (ECCA) realizando un seguimiento de 3 a 5 meses de dichos casos comparando la administración de diversos regímenes antibióticos versus placebos en pacientes sometidos a la colocación de implantes.

A lo largo del artículo señalan la infección del sitio quirúrgico como una complicación importante que conlleva al fracaso del implante dental, debido a esto una serie de instituciones recalcan el uso de antimicrobianos en la necesidad de prevenir la infección del mismo a través de una elevada concentración antibiótica en la sangre y a su vez prevenir la proliferación y diseminación bacteriana hacia el torrente sanguíneo.

Sin embargo la administración de antibióticos en implantología puede generar reacciones adversas que van desde leves desordenes gastrointestinales hasta reacciones alérgicas con riesgo vital. No obstante, la principal amenaza del uso rutinario de antibióticos es el incremento continuo de la resistencia antibiótica y la disminución de la rigurosidad en la utilización de las técnicas quirúrgicas, lo que puede provocar un aumento en las tasas de complicaciones postoperatorias.

El objetivo de esta investigación fue realizar una revisión sistemática actualizada en relación al uso de antibióticos en cirugía implantológica y responder a la interrogante si el uso de antibióticos es beneficioso para la oseointegración de un implante dental y en qué circunstancias pre o post operatorias son administrados los diferentes regímenes antibióticos.

Cinco ECCA fueron identificados: 3 artículos compararon 2 g de amoxicilina preoperatoria con placebo (771 pacientes), 1 artículo comparó 2 g de amoxicilina preoperatoria más 500 mg 4 veces al día durante 2 días versus placebo (80 pacientes), y 1 artículo que comparó 3 esquemas antibióticos diferentes: 2 g de amoxicilina preoperatoria. 2 g de amoxicilina preoperatorio más 500 mg postoperatorio y 625 mg amoxicilina/ácido clavulánico postoperatorio, ambos 3 veces al día durante 5 días (240 pacientes).

El estudio concluyó señalando que la evidencia científica sugiere que el uso de 2 g de amoxicilina 1 h antes de la cirugía de implantes permitiría evitar una pérdida temprana de los implantes dentales. Sin embargo mencionan además que aún existe controversia en cuanto al uso de los mismos, bien sea como profilaxis operatoria o como tratamiento de prevención post quirúrgica.

Concluyen añadiendo que hacen falta un mayor numero de ensayos clínicos, con mayor tamaño muestral y de enfoque multicéntrico para obtener mejores y más certeras conclusiones a partir de estos en relación al tipo de antibiótico a utilizar y al momento de utilización de éstos, ya sea con un esquema de profilaxis antibiótica, profilaxis antibiótica prolongada o de tratamiento antibiótico.

Profilaxis antimicrobiana previa a procedimientos dentales. Situación actual y nuevas perspectivas

Uno de los objetivos de el uso de los antimicrobianos es la prevención, y se logra armonizando dichos microorganismos que habitan normalmente el organismo. El tratamiento odontológico es muy conservador por lo que es de manera individual en cada paciente debido a que no todos los organismos se comportan igual ante este tipo de fármacos. 
La adecuada profilaxis previa ante cualquier tratamiento odontológico no ha demostrado después un efecto indeseado y menos que conlleve a un riesgo de endocarditis infecciosa. por lo general las bacteremias suelen ser asintomáticas y temporales y esto va a depender de la respuesta defensiva del organismo de cada individuo.
Las personas inmunosupresoras que requieren de reabilitación bucal de carácter urgente es necesario realizar 2 o mas procedimientos dentales por día, y así alejarlos de la infecciones lo antes posible, en este tipo de casos se recomienda aplicar claritromicina o azitromicina ya que se sustentan en el suero de manera prolongada. Es muy rara la vez donde los antimicrobianos son sustitutos para la eliminación de infecciones, aunque para que esto sea así la infección debe estar muy diseminada.
En la mayoría de los casos en la consulta odontologica se hace la profilaxis previa es porque las personas no tienen la adecuada higiene bucal, por lo que el odontologo es el responsable de enseñar y motivar a una buena higiene bucal, ademas de la consulta anual.


Aspectos básicos de los mecanismos de resistencia bacteriana
La resistencia que presentan las bacterias contra los antimicrobianos (antibióticos) se ha coinvertido en un problema de salud a nivel mundial. El desarrollo de nuevos fármacos antibacterianos, su uso indiscriminado e irracional y la presión evolutiva ejercida por el uso terapéutico ha favorecido el incremento de sepas resistentes.

Desde los principios de los antimicrobianos, se han descrito los fenómenos de la resistencia bacteriana  y actualmente se han identificado la sepas resistentes como el es caso del Staphylococcus aureus resistentes a la penicilina por su capacidad de degradar este antimicrobiano, mas tarde resurge esta misma sepa presentando resistencia a otro antimicrobiano como la meticilina. Y así como esta vemos a bacterias que son multiresistentes, las infecciones causadas por bacterias multiresistentes, causan una amplia morbilidad y mortalidad, así como el costo de la estancia hospitalaria y las complicaciones.

La resistencia bacteriana tiene una base genética intrínseca y otra adquirida, la resistencia natural que presentan las bacterias es de carácter constante en las cepas de una misma especie bacteriana  y es un mecanismo permanente, determinado genéticamente y sin correlación a la dosis del antimicrobiano. La resistencia adquirida es una característica propia de una especie bacteriana, que por naturaleza es sensible a un antimicrobiano pero que ha sido modificada genéticamente ya sea por mutación o por adquisición de genes de resistencia, son evolutivas y su frecuencia depende de la utilización de los antimicrobianos.

La resistencia bacteriana tanto natural como adquirida se da por tres mecanismos básicos: inactivación del antibiótico, alteración del sitio blanco del antibiótico y alteración de barreras de permeabilidad.

Las medidas de prevención para evitar la resistencia bacteriana esta el uso racional de los antimicrobianos, el unos de los agentes antimicrobianos y su prescripción basada en las evidencias, cumplimiento estricto de las medidas de prevención y las infecciones intrahospitalarias, evitar el consumo de carnes de animales multitratados o alimentados con productos que contengan antimicrobianos.



Yersy Zaes